Tu vida en manos de los demás

Tu vida en manos de los demás

Cada vez que te enfrentas a un cambio, surge un reto que te sitúa en el borde del precipicio. Empiezas a calibrar lo que tienes, lo que te gustaría, a preguntarle a todo el que te rodea que haría en tu situación, te comparas con otras personas cercanas o no tan cercanas para comprobar cómo les ha ido a ellas.

Cuántas veces has visto las nuevas tendencias, has escuchado lo que una mujer debe o no llevar puesto, cómo peinarse, cómo hablar, qué hacer, si se lleva estar no bronceada. Y no hablemos de los condicionamientos de la edad, de tu estado civil o de si tienes o no hijos. Las revistas, RRSS, series de TV o el vecino del 5º, nos dictan qué hacer sin que te puedas cuestionar cualquier cosa, ayudan a potenciar las creencias que ya llevamos a cuesta.

Y los cambios pueden ir desde un corte de pelo, comprar un vestido que hasta ahora no te habías atrevido, pintarte los labios de rojo, apuntarte a cualquier curso, practicar algo de deporte, aceptar un ascenso en tu trabajo o irte de fin de semana sola… El que puedas imaginar.

Todo depende de tu aspecto personal, de que otros te valoren o no, de cómo desempeñes tu trabajo a ojos de otras personas, de tu rol de pareja o madre, de que tengas el trabajo que XX piensan que es el que “tienes que tener”.

Todo esto frena. Y mucho.

Pones todo tu énfasis en lo que haces, no en lo que eres. Tus decisiones pasan a tomarlas otras personas ajenas a ti que solo tienen una información sesgada sobre tu situación. El chantaje emocional hace su aparición. Decir NO, no es una opción para ti.

Pones en manos de los demás

Si decides plantarle cara, ¿qué ocurre?

Te invaden el miedo, la culpa, el síndrome de la impostora, la vergüenza, la inseguridad,… puedes seguir añadiendo.

Cada vez te sientes más lejos de quién TÚ eres en realidad. ¿Dónde quedan tus valores? ¿Dónde esos talentos y recursos que tienes y te pueden ayudar?  ¿Dónde tu libertad?

¿Quién mejor que TÚ sabes lo que quieres? Y da igual lo que sea, lo importante es que ese cambio surja de dentro hacia fuera.

Saber quién eres para saber quién puedes llegar a ser.

El cambio tiene que ver con tu grado de satisfacción, con tu facilidad para encajar los cambios y con tu voluntad para conseguir logros. Cierto es que no todo depende de ti, que hay circunstancias que te son ajenas, que no dependen únicamente de ti. Pero cuando identificas qué te frena, entonces y solo entonces, sabes qué hacer.

Todo es cuestión de entrenamiento, no es tan fácil ni intuitivo.

En todo este tiempo que llevo trabajando, acompañando a personas el miedo, la incertidumbre, la vergüenza me han recorrido de arriba abajo. Y parecía que todo esto no iba a salir adelante.

Pero soy perseverante, tremendamente cabezota cuando veo hacia donde voy, cuando conozco mi para qué.

No es todo tan fácil, pero se puede aprender.

No todo lo haces mal, no eres una persona que ya no puede seguir creciendo, conociéndose, brillando.

Todo esto se puede transformar, puedes mandar todo lo demás donde tú quieras.

Descubriéndote es un taller para cuando empecemos el nuevo curso que te ayudará a descubrir  quién eres. Y si te apetece más las sesiones 1: 1, ponte en contacto conmigo. 

No dejes que los demás decidan por ti, una comunicación honesta y sincera contigo es la mejor opción. No ejes de saber más sobre ti. 

Un achuchón muy, muy fuerte

Inmaculada Martínez

Acompaño a mujeres que quieren saber más de ellas mismas y biencuidarse.

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Estoy aquí para ti Para acompañarte cuando miras al horizonte y sueñas con nuevas metas. Para asegurarte que los cambios en tu vida no son una amenaza, sino una oportunidad. Para ayudarte a que conectes con tu esencia y redescubras la vida que tienes por delante.

 

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¡Enhorabuena! Quiero que empieces con buen pie, y por eso tengo reservado un regalo para ti:

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